“Hay una manera correcta de hacer minería. Y empieza con escuchar, aprender y actuar con responsabilidad.”
Con este mensaje, Rodrigo Barbosa, CEO de Aura Minerals, participó en las Naciones Unidas, compartiendo la visión de la empresa sobre cómo la minería puede convertirse en una herramienta de desarrollo cuando se gestiona con enfoque humano, ambiental y social.
Su intervención refleja el modelo que Aura impulsa a nivel global y que hoy comienza a materializarse en Guatemala a través de Aura Era Dorada, un proyecto concebido para demostrar que la minería puede generar beneficios reales para las comunidades, el ambiente y el país.
Desde el inicio, Barbosa fue claro: todas las decisiones que se toman en una operación minera tienen un impacto directo en el entorno natural y en las personas. Comprender ese impacto y actuar con responsabilidad es el punto de partida para hacer minería de forma correcta.
El ambiente como responsabilidad activa
Durante su mensaje, Barbosa explicó que la sostenibilidad ambiental comienza incluso antes de iniciar una operación. Reconocer que la construcción de infraestructura puede implicar la remoción de vegetación obliga a planificar, desde el primer momento, cómo se restaurarán los ecosistemas y cómo se compensarán esos impactos de manera efectiva.
El enfoque de Aura no se limita a evitar impactos negativos, sino a aportar valor ambiental. Esto implica planificación, inversión y una visión de largo plazo orientada a dejar condiciones ambientales iguales o mejores a las encontradas.
Agua: soluciones que no compiten con las comunidades
Uno de los ejes centrales de la visión compartida fue el manejo del agua. Aura ha desarrollado soluciones que permiten no competir con el consumo humano, reutilizando aguas residuales urbanas que antes contaminaban ríos y tratándolas para su uso en las operaciones mineras.
En Brasil, por ejemplo, la compañía trata y reutiliza el 100% de estas aguas, reduciendo la presión sobre fuentes naturales y contribuyendo incluso a mejorar la calidad del agua disponible para las comunidades. Este modelo, explicó Barbosa, puede replicarse en Guatemala, donde existen condiciones similares y una oportunidad clara para generar impacto positivo, un principio clave dentro de Aura Era Dorada.
Derechos humanos integrados en toda la operación
Barbosa subrayó que el respeto a los derechos humanos no es responsabilidad de un solo departamento, sino un compromiso transversal en toda la empresa. Aura cuenta con equipos especializados encargados de asegurar que cada área opere alineada con estándares internacionales y buenas prácticas.
Este enfoque ha generado resultados positivos en distintos países donde Aura opera, fortaleciendo la relación con las comunidades y la sostenibilidad de cada proyecto en el tiempo.
Innovación social y proyectos productivos sostenibles
La minería responsable también se refleja en la capacidad de generar nuevas oportunidades económicas. Durante su intervención, Barbosa compartió ejemplos de proyectos productivos impulsados por Aura, como iniciativas agrícolas sostenibles en comunidades cercanas a sus operaciones.
Estos proyectos buscan transferir conocimiento, tecnología y capacidades, permitiendo que las comunidades desarrollen nuevas fuentes de ingreso que perduren más allá de la vida útil de una mina. Este enfoque es parte central de la visión de Aura Era Dorada en Guatemala.
Aprender del pasado para hacer las cosas bien hoy
Barbosa reconoció que el sector minero ha cometido errores en el pasado, pero también que ha aprendido de ellos. Hoy existen las herramientas, la experiencia y la voluntad para hacer las cosas de manera distinta, aportando valor real a los territorios donde llega la minería.
Su mensaje en las United Nations fue una reafirmación pública de ese compromiso: actuar siempre con responsabilidad, transparencia y respeto por las personas y el ambiente.
Guatemala como referencia regional
Guatemala tiene la oportunidad de convertirse en un referente de minería sostenible en América Latina. A través de Aura Era Dorada, Aura Minerals busca construir ese camino junto a las comunidades, demostrando que sí hay una manera correcta de hacer minería y que ese modelo ya está en marcha.
